top of page
  • Facebook
  • YouTube
  • TikTok
  • Spotify
  • Instagram
Buscar

#10 María, el águila y mi plantita

  • Foto del escritor: Evelyn Moreno MPE
    Evelyn Moreno MPE
  • 3 jun
  • 4 min de lectura

3 de Junio de 2026



Reflexiones MPE


Tema: María, el aguilá y la mala madre


Los que me conocen saben que me gustan las plantas. Me gustan más las plantas por sus hojas que por sus flores, que cosa curiosa ¿verdad?


Hojas de flores grandes y coloridas son mi debilidad. Pero hay una planta de las que tengo que me encanta y esa es la planta llamada "mala madre".


¿Mala madre? Si así mismo se llama. Y lo curioso es que le dicen mala madre, porque sus hijos crecen colgando, no alrededor de la planta madre en tierra, sino fuera del tiesto, tal como pueden apreciar la foto adjunta de mi planta.


Pero a mi personalmente no me gusta llamarla así, porque no le hace honor ni a ella, ni a sus hijos.


Anoche mientras le echaba agua, la miraba y pensaba en su nombre y pensaba en el águila también. Dios traía a mi mente el águila. Porque aunque tu no lo creas, el águila y esta planta tienen su similitud. Y no es porque ninguna sean malas madres, nada que ver, sino todo lo contrario.


Mi matita está llenas de hijos bellos y saludables a su alrededor y eso que le he sacado varios esta semana. Y no porque sea mala madre, sino porque esa es su manera de decirle a la naturaleza o a sus propios hijos que ya es hora de crecer, avanzar y propagarse.


Ella sembrada en el suelo en un terreno como Dios manda, le daría espacio a sus hijos que al tocar la tierra, arraigarse al terreno y así empezar a crecer y a propagarse por si misma. Pero como yo la tengo en un tiesto, prácticamente en el aire colgando, sus hijos siguen creciendo y la planta por medio de un pistilo (muy parecido al cordón umbilical de una mujer en el vientre materno en su función y propósito), van separándose de ella poco a poco hasta encontrar un lugar y un terreno viable donde arraigarse, avanzar, crecer y seguir su curso.


¿Y porqué yo pensaba en el águila mientras la regaba anoche? Porque Dios me decía que el águila, hace prácticamente lo mismo que la planta mal llamada "mala madre". ¿Y en qué sentido se parecen?


Te voy a contar una metáfora del "águila y sus hijos". Esta metáfora es una popular metáfora de crianza. Que cuenta cómo esta ave construye su nido con espinas y las cubre con plumas suaves. Cuando sus crías crecen, retira las plumas poco a poco, para que las espinas les incomoden y llegado el momento, las empuja hacia el vacío para enseñarles a volar. No para abandonarlas ni asesinarlas, sino para enseñarlas a volar y a independizarse. La moraleja principal de esta metáfora, destaca la importancia de preparar a los hijos para la independencia y no fomentar la sobreprotección, ni tampoco la dependencia eterna.


Ambas van empujando a sus hijos poco a poco fuera de sus "nidos". No porque no los amen y no los quieran, sino porque han entendido su rol dentro de la naturaleza y dentro de la vida de sus hijitos.


Y esa es una enseñanza para mi como madre. Nosotras amamos a nuestros hijos con todo el corazón. Y desde que que nacen los vamos criando, y a medida que pasan los años nos apegamos a ellos, pero muchas veces son ellos, los que insistentemente quieren volar y muchas veces nosotros se lo dificultamos.


Nos cuesta removerles las plumas suaves del nido, y no permitimos que las espinas y sus propias plumas los incomoden, para que emprendan sus propios vuelos. Los hijos crecen, maduran y hechan sus propias plumitas y nosotros no queremos o no entendemos que muchas veces es hora de volar por ellos mismos. Seguimos viendo a esos hermosos bebés que nacieron de nosotras y descansaron en nuestro regazo por meses y años.


Y muchas veces nos negamos a ver a los hombres y mujeres hermosos en los que se han convertido o en los que poco a poco se convierten. Y eso lejos de hacerles bien, los daña y les vamos creando miedos, inseguridades y limitaciones. Y no lo digo porque yo como madre lo haya entendido del todo, es más, estoy entendiéndolo poco a poco mientras Dios va enseñándome y dirigiéndome por este camino llamado vida y maternidad.


Un ejemplo perfecto es María la madre de nuestro Jesucristo, tuvo que llegar el día en que tuvo que entender, que su bebé Jesús, ya era un hombre en toda la extensión de la palabra y que se iba encaminando a ser el redentor de toda la humanidad. Iba camino a su propósito.


¿Qué si le dolió? ¿Qué si lo entendió?


Me imaginó que si le dolió y que le costó asimiliarlo, porque como madre pueda entenderla, me pongo.en su lugar y la entiendo. Pero nunca se convirtió en piedra de tropiezo, ni para Dios Padre, como tampoco para Dios Hijo. Porque su Hijo, era y es nada más y nada menos que Dios encarnado y ella fue el instrumento usado por DIOS, para enviarnos a su único Hijo para redimirnos a todos y ella no se podía dar el lujo de empañar la misión para la cual fue enviado por medio de ella.


Así mismo, nosotros como padres y madres no nos podemos dar el lujo de empañar la misión para la cual DIOS los envió, por medio de cada una de nosotras. No te lo escribo porque yo lo haya entendido todo, vuelvo y lo repito, te lo digo porque yo también estoy siendo dirigida y enseñada por mi DIOS en este y cada uno de mis procesos.


Todos y todas tendremos que convertirnos en algún punto dado de la vida, en esa María, en esa águila y en esa planta mal llamada "mala madre" que dirige y no troncha. Para dirigir así a nuestros hijos hacia ese propósito que DIOS ha pensado para cada uno de ellos, desde el día en que los depositó en nuestros vientres maternos y que nos confió a sus hijos. Porque antes de ser nuestros hijos, son hijos de DIOS ETERNO. No nos pertenecen, le pertenecen al DADOR de vida, le pertenecen a nuestro PADRE y ETERNO DIOS. emorepr'26


¡Bendiciones!


Evelyn Moreno

Ministerio Puerta Esmeralda



 
 
 

Comentarios


SUSCRÍBETE 

  • Facebook
  • YouTube
  • TikTok
  • Spotify
  • Instagram

© MINISTERIO PUERTA ESMERALDA SINCE 2021 

Wix.com

bottom of page